Cuidados durante el año
Riego, abonado y poda explicados por estación.
SABER MÁS
La base de todo. Si esto lo haces bien desde el principio, todo lo que viene después —riego, poda, cosecha— es mucho más fácil.
Te guía en esta página
Limo
«Empezar bien ahorra disgustos en dos años.»
Un limonero no es exigente, pero sí es rencoroso con los errores de plantación: un mal drenaje o una ubicación equivocada se pagan durante años. Vamos por partes.
No todos los limoneros son iguales, y la variedad condiciona cuándo recogerás fruta y cuánto frío aguanta el árbol.
Si solo puedes controlar una cosa, que sea el drenaje: el limonero tolera mal el encharcamiento y es la causa número uno de raíces podridas.
La época marca la diferencia entre un árbol que arraiga sin drama y uno que sufre desde el primer mes.
| Época | Recomendación |
|---|---|
| Primavera (marzo-mayo) | La mejor opción en la mayoría de climas: ya no hay riesgo de helada y el árbol tiene todo el verano para arraigar. |
| Otoño (septiembre-octubre) | Buena alternativa en zonas de inviernos suaves, como Murcia o el litoral mediterráneo. |
| Verano | Posible, pero exige riego mucho más frecuente para compensar el calor. |
| Invierno | Evítalo si hay riesgo de heladas, especialmente los primeros años. |
Limo dice:
Si dudas entre plantar ya o esperar unas semanas, espera. Un mes de más nunca ha matado un limonero, pero una helada de última hora sí.
El doble de ancho y profundo que el cepellón. Dale más espacio del que crees necesario.
Una capa de grava o piedra en el fondo si tu suelo retiene agua.
Afloja un poco las raíces exteriores si están muy compactadas en espiral.
El cuello de la raíz debe quedar justo al nivel del suelo, ni enterrado ni al aire.
Rellena por capas, presionando suave para eliminar bolsas de aire, y riega bien nada más terminar.
Sobre todo en zonas con viento, hasta que el árbol agarre bien.
Riega cada 2-3 días el primer mes (más si hace calor), sin encharcar. Si el sol pega muy fuerte, una sombra parcial las primeras semanas ayuda a que no sufra estrés. Aguanta las ganas de abonar: espera al menos 4-6 semanas antes de añadir cualquier fertilizante.